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I Encuentro de Telleres Literarios Gustavo Garzon



BRUTAL COMO
EL RASGAR DE UN FÓSFORO






I ENCUENTRO DE TALLERES LITERARIOS
GUSTAVO GARZÓN GUZMÁN

Quito
10, 11 y 12 de Noviembre de 2010




Organizan

CASA DE LA CULTURA ECUATORIANA
Talleres literarios de la institución
Departamento de Comunicación Social




PROGRAMA DEL EVENTO




MIERCOLES 10 DE NOVIEMBRE

19horas

Exhibición de videos sobre Gustavo Garzón y derechos humanos (Comisión de la verdad)

LANZAMIENTO DEL LIBRO DE CUENTOS DE GUSTAVO GARZÓN

Casa de la Cultura Ecuatoriana: Fondo editorial.

Presentan la obra:

Dr. Marco Antonio Rodríguez, Presidente de la institución
Byron Rodríguez, Alfredo Pérez Bermúdez, Gustavo Salazar y Byron Garzón
(en representación de la familia Garzón)

Música: Jaime Guevara /Cantautor
Grupo de música de cámara de la CCE.

Lugar Sala Benjamín Carrión CCE

(Responsables Martha Palacios, Oswaldo Mantilla, Departamento de Comunicación Social CCE)


JUEVES 11 DE NOVIEMBRE

9H00 – 11H00

FORO 1

GRUPOS Y TALLERES LITERARIOS EN ECUADOR:
APROXIMACIONES HISTORICAS, ETICAS Y METODOLÓGICAS

Participantes:
Alfredo Pérez Bermúdez, Diego Velasco Andrade, Jorge Velasco Mackenzie, Gabriela Borja.

Moderación:
Pablo Yépez Maldonado

11H00

Exhibición de videopoesía: La Imagen perdida de Pedro Herrera Ordóñez

FORO 2

LOS GRUPOS Y TALLERES LITERARIOS HISTÓRICOS EN EL PAÍS
Y SUS FORMAS DE APROXIMACIÓN A LO POLÍTICO

Participantes:

Sergio Román Armendáriz: Club 7 de Guayaquil
Raul Arias: Movimiento Cultural Tzántzico
Ricardo Torres: La Pedrada Zurda
Pablo Yépez Maldonado: Taller Matapiojo

Responsables: Talleres Literarios de la CCE.


TERTULIAS SOBRE PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN
DESARROLLADOS POR LOS MIEMBROS DE LOS TALLERES LITERARIOS CCE, 1

15horas

TRANSVERSAL POÉTICA:
Poetas callejeros de fin de siglo XX en Quito
Expositor Juan Pablo Mogrovejo (La k.bezuhela)

16 horas

NARRATIVA DE FICCIÓN EN ECUADOR:
Hacia una antología del cuento fantástico ecuatoriano
Expositor: Paul Miño (La k.bezuhela)

17 horas

POÉTICAS DE LA MUERTE
Poetas suicidas de Ecuador
Expositora: Johanna López Santos (La k.bezuhela)

19.00 horas

Lanzamiento de libros y de la antología Fractales 2 de los talleres literarios CCE,
editados por la K.bezuhela y Drugos de la naranja editorial

Recital colectivo en homenaje a Gustavo Garzón.

Lugar Sala Jorge Icaza CCE
Responsable Grupo literario La K.bezuhela

VIERNES 12 DE NOVIEMBRE

TERTULIAS SOBRE PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN
DESARROLLADOS POR LOS MIEMBROS DE LOS TALLERES LITERARIOS CCE, 2

9horas
VANGUARDIA HISTÓRICA Y NEOVANGUARDIAS POÉTICAS
EN ECUADOR
Expositor: Freddy Ayala Plazarte (La k.bezuhela)

10 horas
LA REVISTA LITERARIA COMO MEDIO DE COMUNICACIÓN
DE LOS GRUPOS LITERARIOS DE LOS 80, EN QUITO
Expositor: Cristian López Talavera (Revista Ojos de perro azul)

Receso

11.15 horas
LA PARA LITERATURA COMO GÉNERO LITERARIO
Expositor: Kenny Oñate (Colectivo Ni en pintura)



12.00 horas
NARRATIVAS RECIENTES EN ECUADOR
Expositores: Teo Calle e Ives Cadena (Colectivo A palabras Cojas)

Responsable: Colectivo literario Ni en pintura: Talleres literarios CCE
Lugar Sala Jorge Icaza y Sala Benjamín Carrión CCE

15 horas

¿GINOTEXTUALIDAD?: Las poéticas femeninas recientes en Ecuador
Expositoras: Carmen Jaramillo, Sonia Montenegro, Deysi Vela

16horas

POÉTICA Y NUEVAS FORMAS DE EXPRESIÓN
PALABRA KALLEJERA Y KAOS
Expositor: Agustín Guambo y kOLECTIVO MURCIELAGARIO

17 horas

VIDEO POESÍA, LÚDICA Y MULTIMEDIA
Animadores: Pablo Flores y colectivo SEXO IDIOTA


18 horas


Intermedio de música rock


19:00




RECITAL ALQUIMICO MUSICAL
Y LUMPESCO
KOLECTIVO MURCIELAGARIO


19. 30 horas

Lanzamiento de las selecciones narrativas: MINIMAL Y LUZ LATERAL 2, de los
Integrantres Talleres Literarios de la CCE, editados por los medios alternativos:
Efecto Alquimia y Ojos de perro azul.

Recital gótico de música y poesía en homenaje a Gustavo Garzón por el colectivo Letheo

Responsables: colectivos Murcielagario, Sexo idiota y Letheo

Lugar Sala Jorge Icaza CCE

21 horas

Confraternidad entre participantes y fin del evento.




Si no puedes Ir acolita a difundir




Más información sobre los antecedentes del encuentro y sobre Gustavo Garzón:




















QUINTO ANIVERSARIO DE LA KABZUHELA

"Drugos de la Naranja" Editorial y el Colectivo Literario Ecuatoriano LA.KBZUHELA invitan a celebrar su quinto aniversario con el lanzamiento de siete nuevos títulos en sus colecciones de poesía y narrativa

Lugar: Teatro Prometeo, Casa de la cultura Ecuatoriana


Fecha: 21 de Septiembre

Hora: 19 horas
Los libros que se presentarán son:
Sextigmas de Johanna López Santos





Kamastro de Matuta por Freddy Ayala



Microvuelos de Énver Álvarez


Kitu Palimpestro de Diego Velasco Andrade

Casa de Soledad por Cristian López

Días de Peros por Sebastián Galarza

Tus Cuentos de Gabriela Cabezas Borja

Seguiremos colocando las presentaciones de los libros en este blog.

Más información en

http://lakbzuhela.blogspot.com/

http://efectoalquimia.blogspot.com

http://k-oz-editorial.blogspot.com/

La agenda para septiembre

INVITACIÓN


La Casa de la Cultura Ecuatoriana, sus Talleres Literarios y un grupo de ex talleristas de la institución en los años 80, agrupados en el colectivo literario Demolición, invitan a Usted, al lanzamiento de las obras poéticas: Ahí los vidrios de Alfredo Pérez, Kitu Palmipsesto de Diego Velasco, Por mi derecho a decirlo de Darío Ramos, Fondo de Luz piel de centeno de Bolívar Flores, Manuelita y otras poemas de Galo Rodríguez, Antipoemas verdes de Hernán Hermosa,
y la video poesía: La imagen perdida, de Pedro Herrera Ordóñez.

En el acto intervendrán los escritores Raúl Arias y Pablo Yépez Maldonado y contará con la participación musical de
Terry Pazmiño, José Niquinga y el grupo musical Cantores del Pueblo.


Lugar: Sala Benjamín Carrión
Hora: 19 horas
Día: 15 de Septiembre



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Lanzamiento del libro "Engendros de la luna"


El Taller Cultural Retorno, organizador del concurso, presentará el jueves 9 de septiembre, a las 19h00, en la sala Benjamín Carrión de la Casa de la Cultura, el libro Los engendros de la luna, con los textos de los ganadores del certamen literario.

Los 11 concursantes seleccionador por el Jurado calificador son: Rocío Soria, Juan Secaira, Hernán Hermosa, Sharvelt Kattán, Edison Paucar, María José Hidalgo, Antonio Zea, Miguel Samaniego, Cristian López, Mirian Félix y Alejandra Soriano.

Cada participante ganador del concurso, recibirá como premio un lote de libros (10 ejemplares) y el diploma respectivo, a nombre de los organizadores.

Vida muerte bella, Cinturita de avispa, El fin de cigarro, Engendros de la luna, El nido vacío, Rana, son algunos títulos de los textos seleccionados por el Jurado que estuvo integrado por Ramiro Caiza, Elsy Santillán y Benjamín Balmes (cubano), y que son publicados por el en una antología.

Oswaldo Mantilla Aguirre, director del Taller se siente satisfecho por el trabajo que viene desarrollando esta organización. “Este es el tercer concurso literario organizado, segundo en narrativa”, señala Mantilla, al tiempo de agradecer por la acogida al referido evento.

Están todos cordialmente invitados
Visita el blog de Sharvelt Kattán: http://poderdelverbo.blogspot.com
Visita el blog de Cristian López: http://casadesoledad.blogspot.com

Te invito a Diakronías







Kenny Oñate Quiroz (Quito, 1991)
Sus cuentos han sido premiados en el Concurso Literario Día del Libro y de la Rosa y en el Concurso Intercolegial de Relatos de la USFQ. Actualmente cursa segundo semestre de Medicina en la “Universidad Central del Ecuador”, participa de los talleres literarios de la Casa de la Cultura Ecuatoriana y de los talleres de teatro de los laboratorios de arte comunitario del Municipio de Quito.




Darwin Stalin Morejón (Guaranda 1982)
Ha estudiado Filosofía y Teología en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Es Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Central del Ecuador. Ha integrado talleres de literatura y periodismo en la misma Facultad, integrando los Talleres de Literatura de la CCE, entre 2008 y 2009. Actualmente prepara su primer libro de cuentos.

Adriana Jacqueline Erazo (26 años)
Estudiante de 8vo. Semestre de Comunicación Social de la UTPL. Miembro de los talleres de la CCE desde enero de 2009. Se considera una narradora alegre.


Fausto Ramos Romo

Estudió Informática, Administración y Manejo de Proyectos, parafraseando lo que un literato dijo alguna vez, concluiría que la Informática es su esposa, pero la Literatura es su amante. Es creador de una página Web de Motivación a Autoayuda denominada
www.Audiorealizate.com Forma parte del comité organizador del concurso de Microrelato Kitu te Kuenta, que se realizará para las fiestas Decembrinas. Trabaja en Sistemas para Banco Pichincha. Es tallerista de la casa de la cultura. Tiene como planes lanzar este año su primer Libro de Cuentos que resalte la riqueza cultural, histórica y etnográfica que tiene Ecuador.

Invitando, ando, ando


Más sobre Gabriela Alemán, una bitácora de su experiencia en el encuentro literario B39

Aquí lo que Gabriela Alemán escribió sobre su experiencia en el Bogotá 39 para la revista Virtual del Colegio de Artes Liberales de la USFQ “Liberarte”

BOGOTÁ 39: TRES COSITAS NADA MÁS
Gabriela Alemán








Ante la pregunta insistente de quién era el papá (sic) que había que matar para escribir literatura en América Latina hoy en día, leí y escuché varias veces el nombre de Roberto Bolaño. Había argumentos a favor y otros en contra, Rodrigo Hasbún de Bolivia decía que él lo leyó en su adolescencia y era su principal referente latinoamericano; Iván Thays contó, en cambio, que cuando leyó a Bolaño, ya había publicado dos libros. Entre esos dos extremos hubo quién aseveró que era el referente y otros que simplemente no lo mencionaron, había demasiadas cosas sobre qué hablar. Y poco tiempo. El tiempo fue lo único que pareció faltar en Bogotá39. O así me lo pareció. Tal vez a otros no les faltó o hasta les sobró. Entre los treinta y ocho (no pudo llegar Junot Díaz de República Dominicana, aunque al segundo día ya tenía dos reemplazos: Julio Villanueva Chang, fundador de la excelente revista peruana Etiqueta Negra, que se adelantó a las jornadas organizadas por El Malpensante y que estuvo en el Hotel Suite Jones como uno más de los 39 y Gastón García, periodista argentino radicado en Barcelona, que hizo entrevistas para un catálogo sobre el encuentro pero que, en realidad, la misma tarde que llegó, se convirtió en otro más de los escritores), había varios expertos “encuentristas”. Yo no sabía qué esperar de Bogotá39. Había ido solamente a un encuentro literario como invitada y me imagino –porque no sabía cómo eran los otros- que ese fue bastante extraño. El Instituto de la Juventud Español (INJUVE) había invitado a más de cincuenta escritores iberoamericanos (es un decir, el requisito era haber publicado algo) menores de treinta años a un pueblo perdido en la mitad de la nada, la ciudad más cercana era Málaga que quedaba a más de dos horas, para vivir un mes ahí mientras cada semana llegaban cuatro escritores nuevos: Ana María Matute, Abel Posse, Jorge Amado, Tarik Alí, Goytisolo, Wole Soyinka, Juan José Arreola, Augusto Roa Bastos, José Saramago y un extensísimo e impresionante etcétera. Así que desayuné, almorcé, bebí y cené con premios Cervantes, Nobel y representantes del boom. Imagínense tener veintitrés años en un pueblo cerrado por el invierno (parecía más el montaje de un pueblo que un pueblo, al estilo Sergio Leone), con casas selladas y donde no vimos a más de treinta personas que vivieran ahí, uno por día, en un mes; había un solo bar (con diez cassettes en existencia) y donde medio centenar de poetas, ensayistas y narradores en ciernes y veinte escritores de más de sesenta años nos veíamos a diario, sin más actividad planificada que leer textos por las tardes y que los escritores-de-verdad opinaran sobre ellos. Más de uno se volvió loco, algún argentino dijo que tenía cosas más importantes que hacer y exigió a los organizadores que lo devolvieran en el primer avión a Buenos Aires. Aparte de los amigos que hice nunca me voy a olvidar de dos cosas: una canción que oímos, bailamos y terminamos por odiar (porque no había otra, porque éramos unos masoquistas de porquería y la poníamos una y otra vez), “No me importa nada” de Luz Casal y la tarde que Juan José Arreola, que a fin de cuentas era Juan José Arreola, contrató (o pidió o quién sabe qué hizo) una limosina y me metió dentro y le dijo al chofer que nos llevara al pueblo de Ronda, que quedaba como a cuatro horas de ahí, mientras su hija de cincuenta años gritaba y perseguía el auto, y él le insistía al conductor la importancia de meterle al acelerador; cuando llegamos al pueblo persuadió al portero (¡!) que abriera la Plaza de Toros y, una vez dentro, se sacó la capa y me pidió que le hiciera de toro. ¿Qué iba a hacer? Estaba en la mitad del ruedo, la arena de color ladrillo empapada de sangre olía a muerte y tenía a un semi-dios de metro cincuenta y pelo plateado en frente. Lo embestí y él ejecutó una verónica perfecta. No me imaginaba embistiendo a nadie en Bogotá, aunque me moría de ganas de conocer a Junot Díaz. Sólo las hipérboles sirven para describir el libro de cuentos (“Negocios”) que escribió a los veinte tantos años. Pero bueno, nunca llegó y no lo conocí. Pero sí conocí a un “chingo” de otros escritores que luego me dejaron tan boquiabierta al leerlos como cuando leí a Díaz hace tantísimos años ya.

El encuentro duró tres días, la idea que se habían formado los organizadores era que querían poner a la gente de Bogotá en contacto con los 39 escritores, o sea, había que transportarnos por la ciudad. Esa sabana inmensa donde viven doce millones de almas. Los viajes en esyuví, que duraban entre una y tres horas, fueron los momentos en que nos conocimos. Los encuentros con el público estaban planificados en universidades, colegios, bibliotecas, centros culturales, librerías, bares, salsotecas, malls y parques. Paraescoger. Y, si alguien no podía llegar, se publicó una antología (Bogotá39, Antología de cuento latinoamericano, Ediciones B, Bogotá, 2007) y las revistas Pie de Página y Arcadia dedicaron números enteros al encuentro; a más de eso, estaba la prensa escrita y la televisión que cubrió el evento. La ciudad entera estaba empapelada con gigantografías de B39. Impresionante. Slavko Zupcic, sentado en un rincón la noche que estuvimos en el Punto G (el bar del guionista de “Betty la fea”), me confesó que estaba un poco abrumado, nunca lo habían tratado como a una estrella de rock. Esa era la sensación generalizada; cuando los colombianos organizan algo, cualquier cosa, lo hacen en grande. El otro lugar para conocernos era el hotel, a la hora del desayuno. Y desde el tercer día (o el segundo desayuno juntos) todos notamos que algo extraño pasaba. El que mejor lo resumió fue Pablo Casacuberta cuando dijo que nunca había conocido gente que sonriera cuando tuviera resaca. Había una sensación de fin de siglo, de época, de algo. Se sentía demasiada camaradería, alegría de estar juntos. Sería la falta de tiempo, el tiempo que lo pudre todo, o que existía la sensación que de verdad algo bueno iba a salir de aquello. Aquello, siendo el encuentro. Aquello siendo que 38 escritores entre 26 y 39 años iban a encontrar algo en común, viniendo del cono sur o Centroamérica. Si alguien me hubiera preguntado (nadie lo hizo), no habría dudado ni un instante; habría dicho que Calamaro era lo que teníamos en común. “Creo que todos buscamos lo mismo, no sabemos muy bien qué es ni dónde está”. O simplemente todos estábamos fugándonos de algo y Bogotá era el oasis perfecto.

Los encuentros
Todo dependía de qué iban las charlas y dónde eran. A mí no me tocó ninguna que rezara, “El futuro de la literatura latinoamericana” aunque sí me preguntaron los chicos de la facultad de comunicación de la Universidad de los Andes, que hacían un documental sobre el evento, sobre ese futuro. Les respondí que recién me enteraba del presente (porque de los 39, en un rápido recorrido por librerías en Quito antes de agosto, sólo había encontrado libros de cuatro de los treinta y nueve). Me preguntaron por el boom, les dije que había leído a García Márquez y que me gustaba, al igual que Vargas Llosa; no me dejaron continuar. Me preguntaron si quería matarlos y me acordé de lo que dijo Antonio García Ángel, que García Márquez era algo así como su abuelo y uno no va por ahí matando a sus abuelos. Y sí, una los disfruta o les tiene miedo o aprende algo de ellos. Una de las charlas fue en un colegio de las afueras de la ciudad, viajé con Andrés Neuman, que recordaba con cariño Ecuador porque lo habían invitado hace poco para ser jurado del Premio de la Lira en Cuenca, y Daniel Mordzinski que lleva años fotografiando genialmente a escritores del mundo entero. Otra cosa que volvió entrañable y extraño al encuentro: todos los argentinos eran encantadores. ¿Los jurados colombianos se confabularon para que eso ocurriera? ¿Sería para que alguien no tuviera que recordarles el 5-0 en Buenos Aires? Bogotá39 estuvo tan bien organizado que no lo pondría en duda o, quizá, solo fuera una coincidencia. O quizá era el público que nos tenía a todos con el corazón en la mano. En ese encuentro, los colegiales habían llenado las paredes del salón de actos con acrósticos hechos con nuestros nombres: los de Antonio Úngar, Neuman y el mío. Omar Rincón, periodista especializado en televisión y varias veces profesor invitado de la U. Andina, fue el moderador. Después me confesó que se sorprendió de que nos importara la realidad latinoamericana, tenía entendido que a los “jóvenes” escritores sólo les interesaba lo global y lo cosmopolita. A quien le interese el tema les recomiendo el prólogo de Guido Tamayo a la antología de Ediciones B, entre otras cosas dice que para los B39, “la diversidad es el punto de encuentro”, lo que también aplica a sus gustos musicales, como se notó en Punto G. A Volpi le fascina la ópera; a Alejandro Zambra, Charly García cantando en inglés; Rodrigo Blanco se confesó apasionado de los Fania All Star mientras Santiago Nazarín pedía rock clásico a gritos. Nadie le hizo caso y creo que tiró la toalla cuando sonó Daniel Santos a pedido mío. Por lo menos le gusta la música rockolera al hijo de Laura Restrepo, que luego vino a tomarse una foto conmigo.

Y llovía, y llovía
Nunca paró de llover, ni dejó de sonar Julieta Venegas por las calles, taxis, buses y restaurantes de Bogotá en los cuatro días que estuvimos ahí. Una de las frases más escuchadas y que no registré hasta el regreso, decía, “debo confesar que nunca pensé que existía la felicidad”, o algo así. También al regreso, pero nunca en el momento, sentí que no me hubiera cambiado por nadie. Como si el haber estado ahí, me cambió. Una repentina recombinación de células, un estiramiento del cuello acompañado de un crack, un giro de los ojos hacia otro lado. Tal vez exagero, tal vez no pasó nada de eso. Tal vez sólo fueron cuatro días marcados por lluvia. Pero cuando volví, comencé a saquear mi propia biblioteca; encontré libros que no recordaba haber leído, a un Aira totalmente desconocido; encontré un libro de Chang que había comprado en el aeropuerto de Lima hace varios años y lo releí o lo leí por primera vez. Esa era la sensación: que hacía las cosas por primera vez. Como cuando una está enamorada. Había cosas que había olvidado y que ese encuentro me devolvió. El asombro. No me voy a olvidar nunca de las caras de los adolescentes del colegio a los cuarenta minutos de estar escuchándonos, aburridos, queriendo estar en cualquier sitio menos ahí y de pronto Neuman, el de la memoria prodigiosa, recitando un poema de Vallejo. El de su muerte. Todo cambió en el salón; dejaron de moverse, tenían los ojos clavados en Andrés, en las palabras que salían de su boca. Como flechas clavándoles el cerebro. Me había olvidado, salí mareada. Hablar, dos personas hablando y escuchándose. Iba atrás de Gonzalo Garcés y Daniel Alarcón, subíamos las gradas de un edificio, Gonzalo le preguntaba a Daniel cómo había hecho algo, no recuerdo qué, para que funcionara tan bien su cuento “Ausencia”. Lo hacía con real interés. Nunca había visto eso en Ecuador, eso entre dos escritores. Ese instante decidí que me caía bien Garcés. Y que Bogotá era irreal y que se estaba bien ahí. Aunque llovía y llovía en la Candelaria, en el Parque de la 39, en Montserrate, en el aeropuerto. Pero ni así, el avión despegó y se acabó el encuentro.

¿Qué es NienPintura?


Un grupo literario, casi nuevo, del Ecuador.