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Biografía de Edgar Allan García

Foto tomada del álbum "Fotos de Edgar Allan García" en Facebook


Edgar Allan García (1959)




“Porque nadie la quiso y tuvo que inventarse

su propia melancolía, porque entre una humillación

y otra, terminó por creer en callejones sin salida,

porque cada vez que veía absorta el mapa

de sus manos, trastabillaba en los desfiladeros,

porque la caricia de su madre la evitaba

mientras la garra del padre la buscaba en los rincones,

y, pese a todo, cantaba con voz bajita,

los de blanco le colgaron el cartel: laberinto

por reparar, no entrar sin autorización”.


“EL PATIO” del poemario Crueldad de la memoria-E.A.G.



Narrador, poeta y traductor. Cuenta el escritor: “Nací en Guayaquil-Ecuador, el 17 de diciembre de 1959, y a los pocos días fui inscrito en la verde que te quiero verde ciudad de Esmeraldas. Puesto que me amamantaron con leche de coco y febriles sones de marimba, decidí que sería esmeraldeño –como mayoría de mi familia- pues, según decía un fervoroso esmeraldeño nacido en Manabí, "los esmeraldeños nacemos donde nos da la gana."

Foto tomada del álbum "Fotos de Edgar Allan García" en Facebook


Me gradué de bachiller en 1977 y recién en 1982 –luego de haber sido vendedor de enciclopedias, bailarín profesional, boxeador callejero y trotamundos- empecé a estudiar sociología en la Universidad Católica de Quito, y además inglés, francés, italiano, alemán y quichua. Mientras estudiaba sociología en la Universidad Católica, empecé a ganar algunos concursos como el Primer Premio en Cuento y el Primer Premio en Poesía, en el IV Concurso Universitario de Literatura Pablo Palacio, 1983; y más tarde, el Primer Premio en Cuento en el V Concurso Universitario de Literatura Pablo Palacio, 1984.


Convencido, por un lado, de que algo tenía que decirle al mundo y, por otro, enraizado a una familia de poetas, pintores, músicos y locos maravillosos, en 1986 dedicarme de lleno a la tarea de escribir e integré un Taller de Literatura dirigido por el escritor ecuatoriano Raúl Pérez Torres. Durante el Taller publicamos la revista literaria "Débora" en 1989, y nuestros primeros textos en un par de números de "Letras" -la revista oficial de la Casa de la Cultura Ecuatoriana- con lo cual ingenuamente creímos tocar el cielo con las primeras plumas, sin saber lo que nos esperaba. (…) Con un poco de suerte, mi obra literaria ha obtenido un leve reconocimiento nacional e internacional, y consta en las siguientes antologías: Cuentos Premiados, III Bienal del Cuento Ecuatoriano", 1995. °Veintiún Cuentistas Ecuatorianos-Vingt et une Nouvelles Equatoriennes (antología internacional francés-español), Ediciones Librimundi-Tercer Mundo Editores, con prólogo de Claude Couffon, 1996. °De Pesebres, Poemas y Piruetas (antología del cuento infantil), Unión de Escritores Ecuatorianos de Literatura Infantil, Udeli,1996. Antología del Cuento Ecuatoriano, editado por la Casa de la Cultura Ecuatoriana, 1998. Aunque no creo que los premios sean una medida de nada, para mucha gente –en especial los editores- esto es un referente más o menos seguro. Confieso sin embargo que he concursado no solo para abrirme camino hasta la puerta de las editoriales sino también para ganar algún dinero para sobrevivir mientras seguía escribiendo y escribiendo como un topo. No me puedo quejar.


(…)


El primer libro de ensayo llamado "Cómo formar un taller de creatividad literaria en el hogar y el aula", 1992, se ha vuelto un clásico entre los profesores de mi país y va por la edición número 12; en tanto que el segundo libro, "Abracadabra", un estudio sobre los símbolos y rituales presentes tanto en el juego como en la poesía tradicional infantil, tuvo la suerte de ser auspiciado por la Unicef, la Embajada de España, la editorial española Santillana y las fundaciones El Comercio y Vida Integral. Otra de mis pasiones -y esta es quizá la menos secreta- ha sido la cátedra, en otras palabras dialogar con mis alumnos sobre el inmenso misterio que somos los seres humanos y el universo, a través de pretextos como la literatura o la teoría del conocimiento. Llevado por diversos vientos, fui durante 3 años profesor de guiones para noticieros televisión en el Centro Internacional de Estudios Periodísticos para América Latina, CIESPAL (1992-1995). Durante 5 años ejercí como profesor universitario de creatividad y expresión literaria en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Católica de Quito. Desde hace 15 años, me he formado como facilitador (que no profesor) de literatura en el Colegio Integral, y a horcajadas de todo lo anterior, he facilitado diversos talleres de Creatividad tanto en Ecuador como en Chile, Colombia, Uruguay, Argentina y Estados Unidos.

Foto tomada del álbum "Fotos de Edgar Allan García" en Facebook


Por otro lado, he realizado algunas actividades en la televisión, siempre en torno a la literatura: 1987: Guionista y conductor del programa Síntesis de Ecuavisa, Televisora Nacional. 1991: Co-autor de 100 guiones de Televisión para el Programa Nacional de Alfabetización, Unesco-Ministerio de Educación y Cultura. 1993-4: Guionista y Realizador del Programa "La Televisión". 1996: Autor de 10 guiones basado en cuentos ecuatorianos, Productora de Televisión Proza. Y con el perdón de los puristas, aquí viene una lista de actividades y creaciones que nunca imaginé que algún día podría realizar y que sin embargo resultaron experiencias inolvidables: 1995: Actor de la Radionovela Como Agua para Chocolate (transmitida para todo el continente a través de la Red Latinoamericana de Radios Comunitarias). 1998: escribí la letra de 8 boleros y valses del CD Siempre Románticos, del trío Los Reales. 1998-99: Co-entrevisté para la Televisión Educativa Iberoamericana –Madrid-, a los escritores Antonio Gala (España), Isabel Allende (Chile), Augusto Monterroso (Guatemala), Elvira Lindo (España), Sylvia Iparaguirre (Argentina) y Almudena Grandes (España). Para finalizar, quiero mencionar algunas actividades administrativas que en su momento asumí con ganas demostrar que sí se podía transformar los espacios para la cultura; claro, en más de una ocasión me trajeron una que otra desventura mezcladas con la satisfacción de haberme entregado entero en todo lo que hice: 1991: Editor de la Revista de la Casa Ecuatoriana, Letras del Ecuador.1995: Presidente de la Fundación Cultural Jorge Icaza. 1997: Presidente del Consejo Nacional de Cultura. 1997: Subsecretario (Viceministro) de Cultura del Ecuador. En medio esta actividad febril, no me olvido –cómo podría- de mis mejores obras: Solsiré, Alejandro, Saraluz y Juan Gabriel. Siento que mi corazón se ha expandido más allá de todo límite desde que la vida me regaló estos cuatro universos. A partir de ellos redescubrí mi infancia y pude escribir con alegría un puñado de libros para niños. Con ellos me hice padre de todos los niños del mundo, por ellos me duele mucho más la orfandad y la pobreza que alarga sus pequeñas manos en las calles. Gracias por todo”. A lo largo de su trayectoria, Edgar Allan García ha sido autor de numerosas obras, ha publicado más de 30 títulos de poesía, cuento, novela, ensayo y literatura infantil, e incluso, algunas de ellas reimpresas en varias ocasiones. Además, cuenta con varias obras en proceso de publicación. Adicionalmente ha escrito 7 letras de canciones y de 1 himno. Consta en 7 antologías literarias, y es coautor de 6 libros.
Foto tomada del álbum "Fotos de Edgar Allan García" en Facebook

Ha ganado los siguientes premios: Darío Guevara Mayorga —en tres ocasiones—, Bienal de Poesía —en dos— y el Premio Nacional Ismael Pérez Pazmiño.

Actualmente vive en Quito disfruta el ser hincha emelecista y podemos encontrarlo en el facebook.com en donde diariamente publica microcuentos y notas interesantes sobre sus estudios en distintos temas


Para mayor información visita: http://certezashibridas.blogspot.com/

333 Micro Bios por Edgar Allan García

Foto tomada del álbum "Fotos de Edgar Allan García" en Facebook


La editorial española Rosell ha publicado el libro 333 Micro bios de Egar allan García.


Compartimos a continuación con ustedes la nota de prensa:


En nota de prensa “De fecha: 17 de febrero del año 2011, el ATENEO de Madrid, a través de su Sección de Literatura, invitó al escritor ecuatoriano Edgar Allan García a participar en un recital poético el 15 de abril de 2011. Dicho ciclo de poesía, aclara la invitación, “viene celebrándose desde hace más de diecisiete años y en él han participado ya más de doscientos poetas de todo el mundo con una gran repercusión en los ambientes culturales españoles”. El recital será en solitario y el poeta leerá versos de sus libros “Sobre los Ijares de Rocinante” (1991), “Cannabis” (1997), “Crueldad de la Memoria” (2010) y la obra inédita “El fantasma de Platón”.


Como feliz coincidencia, la editorial española Rosell acaba de publicar el libro de Edgar Allan García y ha logrado un espacio, durante la misma noche del viernes 15 de abril, para lanzar “333 MICRO BIOS”, una obra que, como lo indica su nombre, contiene más de trescientos micro relatos del autor ecuatoriano, destinado al público adulto. Los micro relatos que han sido publicados diariamente a lo largo de un año en la página de facebook del autor, emocionaron a la editora bilbaína Alicia Rosell, quien se decidió publicar una obra de estas características para el público español y latinoamericano.
Foto tomada del álbum "Fotos de Edgar Allan García" en Facebook

Sobre la “333 Micro Bios”, comenta el escritor español Tomás Delgado Arbelo: “Cada microrelato de este atento e imaginativo observador de la comedia humana, es un diminuto y exquisito manjar para el intelecto. Fina ironía envuelta en la ternura de un corazón sincero y generoso, capaz de tamizar la inteligencia incisiva y brillante de uno de los escritores más sorprendentes y entrañables del momento. Leerlo es asomarse a los micromundos que como gotas de un inmenso océano, reflejan en su conjunto el proceloso mar de la Humanidad.”


Por otro lado, el 14 de abril se lanzará en la Casa de América, en Madrid, el libro “Antología Poética Española y Ecuatoriana Contemporánea”, publicado por las editoriales ecuatoriana y española “El Conejo” y “Arrebato Libros”, respectivamente. En esta antología de poetas españoles y ecuatorianos, cuya selección relativa a los poetas ecuatorianos correspondió a Edgar Allan García, constan veinte de los mejores poetas menores de treinta y cinco años del Ecuador. La selección de los veinte poetas hispanos correspondió a la editorial española “Arrebato Libros”, en tanto los fondos para dicha publicación provienen de la Embajada de España en el Ecuador.Además, durante la estancia de Edgar Allan García en España a lo largo del mes de abril, la editorial española Lord Byron lanzará en Madrid la “Antología de Poesía Hispanoamericana”, en cuya selección consta el poeta ecuatoriano Edgar Allan García.


Aprovechando la estancia en España del reconocido escritor ecuatoriano, éste ha sido invitado a Toledo, Sevilla, La Coruña y Finisterra, a diversos actos culturales en su honor.

Diana Herrera



Nuca he escrito sobre mí, en el peor de los casos me disfrazo a través de mis propios personajes, aludiendo a ciertas características. Quiero despojarme de la edad “cronológica”, vistiéndome de un nuevo yo, que plasma en letras lo artífice.
Diana, exclusivamente Diana (hasta con diminutivos), así me llamo. Nací el 25 de noviembre de 1992. Estudiante promedio, con tan solo 18 años, no he participado en concursos ni blogs, no por algo específico, sino por el afán de mantener mis letras al margen de lo que yo llamo “común” ¿común? sí, porque para mí, mis letras son lo más íntimo que tengo, mi desnudez, mis experiencias, mis miedos y mis alegrías las utilizo como motor para crear mis historias y guardo con celo varios de mis escritos (muchos no valen) hace 4 años.
¿Cuándo despertó mi afición por la literatura? no tengo la menor idea. Amo leer y descubrir, amo ser curiosa y poco prejuiciosa para mi edad, adoro que critiquen mis fallas (si es que las tengo), que me recomienden libros o películas...Y de profesiones no hablo mucho, porque mi vida es variada y cambiante, pero las artes son mi pasión. Por eso escogí la arquitectura como otra de mis aficiones. El dibujar y el crear, y provocar impacto en las sensaciones de la gente es mi objetivo principal.
Son 18 años, comenzando a fraguar el mundo de una manera para nada prejuiciosa y exuberante. Me apasiona la literatura más hermosa (a mí criterio) que se ha podido crear: La literatura Erótica. ¿Y por qué es mi inclinación? Porque lo más sublime y poderoso que podemos hacer, es partir del conocimiento de la esencia del cuerpo, desde la anatomía de sus rincones confusos y desembocar en nuestros deseos y pasiones; en nuestras ansías por encontrar la descripción perfecta para ese “algo” simbólico, onírico y tangible. Sí, me gusta, al describirla y hundirme en su naturaleza, encuentro un arma para la crítica y un sustento para arraigarme en una sexualidad sin morbo. Pero, adoro a Wilde, Kipling, Quiroga, Borges, Robert Stevenson entre otros, algunos de mis escritores favoritos.
Hablar de mi cuesta tanto...prefiero dejar que todo el que me conozca, intente hacer su propio juicio del nombre Diana Herrera.

I Encuentro de Telleres Literarios Gustavo Garzon



BRUTAL COMO
EL RASGAR DE UN FÓSFORO






I ENCUENTRO DE TALLERES LITERARIOS
GUSTAVO GARZÓN GUZMÁN

Quito
10, 11 y 12 de Noviembre de 2010




Organizan

CASA DE LA CULTURA ECUATORIANA
Talleres literarios de la institución
Departamento de Comunicación Social




PROGRAMA DEL EVENTO




MIERCOLES 10 DE NOVIEMBRE

19horas

Exhibición de videos sobre Gustavo Garzón y derechos humanos (Comisión de la verdad)

LANZAMIENTO DEL LIBRO DE CUENTOS DE GUSTAVO GARZÓN

Casa de la Cultura Ecuatoriana: Fondo editorial.

Presentan la obra:

Dr. Marco Antonio Rodríguez, Presidente de la institución
Byron Rodríguez, Alfredo Pérez Bermúdez, Gustavo Salazar y Byron Garzón
(en representación de la familia Garzón)

Música: Jaime Guevara /Cantautor
Grupo de música de cámara de la CCE.

Lugar Sala Benjamín Carrión CCE

(Responsables Martha Palacios, Oswaldo Mantilla, Departamento de Comunicación Social CCE)


JUEVES 11 DE NOVIEMBRE

9H00 – 11H00

FORO 1

GRUPOS Y TALLERES LITERARIOS EN ECUADOR:
APROXIMACIONES HISTORICAS, ETICAS Y METODOLÓGICAS

Participantes:
Alfredo Pérez Bermúdez, Diego Velasco Andrade, Jorge Velasco Mackenzie, Gabriela Borja.

Moderación:
Pablo Yépez Maldonado

11H00

Exhibición de videopoesía: La Imagen perdida de Pedro Herrera Ordóñez

FORO 2

LOS GRUPOS Y TALLERES LITERARIOS HISTÓRICOS EN EL PAÍS
Y SUS FORMAS DE APROXIMACIÓN A LO POLÍTICO

Participantes:

Sergio Román Armendáriz: Club 7 de Guayaquil
Raul Arias: Movimiento Cultural Tzántzico
Ricardo Torres: La Pedrada Zurda
Pablo Yépez Maldonado: Taller Matapiojo

Responsables: Talleres Literarios de la CCE.


TERTULIAS SOBRE PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN
DESARROLLADOS POR LOS MIEMBROS DE LOS TALLERES LITERARIOS CCE, 1

15horas

TRANSVERSAL POÉTICA:
Poetas callejeros de fin de siglo XX en Quito
Expositor Juan Pablo Mogrovejo (La k.bezuhela)

16 horas

NARRATIVA DE FICCIÓN EN ECUADOR:
Hacia una antología del cuento fantástico ecuatoriano
Expositor: Paul Miño (La k.bezuhela)

17 horas

POÉTICAS DE LA MUERTE
Poetas suicidas de Ecuador
Expositora: Johanna López Santos (La k.bezuhela)

19.00 horas

Lanzamiento de libros y de la antología Fractales 2 de los talleres literarios CCE,
editados por la K.bezuhela y Drugos de la naranja editorial

Recital colectivo en homenaje a Gustavo Garzón.

Lugar Sala Jorge Icaza CCE
Responsable Grupo literario La K.bezuhela

VIERNES 12 DE NOVIEMBRE

TERTULIAS SOBRE PROYECTOS DE INVESTIGACIÓN
DESARROLLADOS POR LOS MIEMBROS DE LOS TALLERES LITERARIOS CCE, 2

9horas
VANGUARDIA HISTÓRICA Y NEOVANGUARDIAS POÉTICAS
EN ECUADOR
Expositor: Freddy Ayala Plazarte (La k.bezuhela)

10 horas
LA REVISTA LITERARIA COMO MEDIO DE COMUNICACIÓN
DE LOS GRUPOS LITERARIOS DE LOS 80, EN QUITO
Expositor: Cristian López Talavera (Revista Ojos de perro azul)

Receso

11.15 horas
LA PARA LITERATURA COMO GÉNERO LITERARIO
Expositor: Kenny Oñate (Colectivo Ni en pintura)



12.00 horas
NARRATIVAS RECIENTES EN ECUADOR
Expositores: Teo Calle e Ives Cadena (Colectivo A palabras Cojas)

Responsable: Colectivo literario Ni en pintura: Talleres literarios CCE
Lugar Sala Jorge Icaza y Sala Benjamín Carrión CCE

15 horas

¿GINOTEXTUALIDAD?: Las poéticas femeninas recientes en Ecuador
Expositoras: Carmen Jaramillo, Sonia Montenegro, Deysi Vela

16horas

POÉTICA Y NUEVAS FORMAS DE EXPRESIÓN
PALABRA KALLEJERA Y KAOS
Expositor: Agustín Guambo y kOLECTIVO MURCIELAGARIO

17 horas

VIDEO POESÍA, LÚDICA Y MULTIMEDIA
Animadores: Pablo Flores y colectivo SEXO IDIOTA


18 horas


Intermedio de música rock


19:00




RECITAL ALQUIMICO MUSICAL
Y LUMPESCO
KOLECTIVO MURCIELAGARIO


19. 30 horas

Lanzamiento de las selecciones narrativas: MINIMAL Y LUZ LATERAL 2, de los
Integrantres Talleres Literarios de la CCE, editados por los medios alternativos:
Efecto Alquimia y Ojos de perro azul.

Recital gótico de música y poesía en homenaje a Gustavo Garzón por el colectivo Letheo

Responsables: colectivos Murcielagario, Sexo idiota y Letheo

Lugar Sala Jorge Icaza CCE

21 horas

Confraternidad entre participantes y fin del evento.




Si no puedes Ir acolita a difundir




Más información sobre los antecedentes del encuentro y sobre Gustavo Garzón:




















Tus cuentos de Gabriela Cabezas


PRESENTACIÓN
“Yo estaba enamorada de ti por tus cuentos”
Kenny Oñate

“Yo estaba enamorada de ti por tus cuentos” dice uno de los personajes del libro en un intento ahogado de explicar el origen de su sentimiento; parte de esas maquinaciones mentales que los personajes del libro no dejan de hacer, hablando siempre para sí a la vez que narrando historias.
En Tus Cuentos se descubren mininificciones sobre personajes inquietos, curiosos, siempre saliendo a buscarse problemas y enredos; capaces de sorprenderse por un beso robado o de enternecerse por un estilógrafo sangrante.
Tus cuentos son a veces sencillos, ocupados en la sensación de un personaje, en un mal sueño, en una idea paranoica; a veces atropellados en el hambre que induce a decir cosas fuera de lugar, en el deseo de posesión, en la turbación de una idea descabellada y en ocasiones enredados en sentimientos confusos, en búsquedas y encuentros accidentales; para desenlazarse en la línea de una fina ironía. Como para perderse en ellos y volver a leerlos, así son Tus cuentos.
INTRODUCCIÓN
“Siempre que voy a escribir, sigo un ritual:
escojo el estilógrafo correcto”
Drugos de la Naranja Editorial

Los Talleres Literarios de la Casa de la Cultura Ecuatoriana desde el 2005 han sido el lugar para que jóvenes escritores encuentren una posibilidad en el quehacer literario. LA.KBZUHELA nacida de este proceso, intenta promover, con fines culturales, a dichos escritores a través de DRUGOS DE LA NARANJA EDITORIAL.

“Siempre que voy a escribir, sigo un ritual: escojo el estilógrafo correcto”

Gabriela Cabezas Borja pertenece al grupo literario “Nienpintura” formada por jóvenes de la capital de entre 15 y 22 años. Su voz, de pequeña joven, intenta agudizar los sentidos propios y ajenos con cada cuento, desgarrando en delirio, frases armadas, triviales, sencillas, pero no simples, historias que nos dejan a la expectativa de la posibilidad y cuyos desenlaces se presentan sin mayores explicaciones, ni consecuencias: “Salgo, sintiéndome peor y más perdida que antes, porque una vez más no pude decirte que desde hace tiempo, ya no quiero venir”

A veces la voz narrativa se suelta con tal fuerza, que nos transmite apasionadamente su propio sentimiento: “Paré de repente y regresé. Le desconectaría los cables a ese robot de lata, quemaría el colegio de caramelo y me comería al resto de la gente de pan”.

Califica a todo con naturalidad, da a las cosas, al espacio, a las personas, el nombre propio al que pertenecen: “No era un nudo en el estómago, no era un nudo en la garganta, no era que quería morirme y no verte más. Era que tenía un sabor amargo en la boca.

En Tus Cuentos se hilan imágenes de ficción elemental entre inicio y hasta el final, acapara la sonoridad del tiempo y el espacio, desentona épocas para adheriros a su jerga propia creada y descreada.

Gabriela Cabezas Borja muestra su primer trabajo literario, novato, fresco, intencionado, albergando en sus páginas la posibilidad intrínseca de su joven talento.









QUINTO ANIVERSARIO DE LA KABZUHELA

"Drugos de la Naranja" Editorial y el Colectivo Literario Ecuatoriano LA.KBZUHELA invitan a celebrar su quinto aniversario con el lanzamiento de siete nuevos títulos en sus colecciones de poesía y narrativa

Lugar: Teatro Prometeo, Casa de la cultura Ecuatoriana


Fecha: 21 de Septiembre

Hora: 19 horas
Los libros que se presentarán son:
Sextigmas de Johanna López Santos





Kamastro de Matuta por Freddy Ayala



Microvuelos de Énver Álvarez


Kitu Palimpestro de Diego Velasco Andrade

Casa de Soledad por Cristian López

Días de Peros por Sebastián Galarza

Tus Cuentos de Gabriela Cabezas Borja

Seguiremos colocando las presentaciones de los libros en este blog.

Más información en

http://lakbzuhela.blogspot.com/

http://efectoalquimia.blogspot.com

http://k-oz-editorial.blogspot.com/

Demolición invita


El colectivo literario Demolición, invita al lanzamiento de las obras poéticas:

Ahí los vidrios de Alfredo Pérez,

Kitu Palmipsesto de Diego Velasco,

Por mi derecho a decirlo de Darío Ramos,

Fondo de Luz piel de centeno de Bolívar Flores,

Manuelita y otros poemas de Galo Rodríguez,

Antipoemas verdes de Hernán Hermosa,

y la video poesía: La imagen perdida, de Pedro Herrera Ordóñez.


En el acto intervendrán los escritores Raúl Arias y Pablo Yépez Maldonado y contará con la participación musical de Terry Pazmiño, Carlos Niquinga y el grupo musical Cantores del Pueblo.


Lugar: Sala Benjamín Carrión Casa de la Cultura Ecuatoriana

Hora: 19 horas

Día: Miércoles 15 de Septiembre

La agenda para septiembre

INVITACIÓN


La Casa de la Cultura Ecuatoriana, sus Talleres Literarios y un grupo de ex talleristas de la institución en los años 80, agrupados en el colectivo literario Demolición, invitan a Usted, al lanzamiento de las obras poéticas: Ahí los vidrios de Alfredo Pérez, Kitu Palmipsesto de Diego Velasco, Por mi derecho a decirlo de Darío Ramos, Fondo de Luz piel de centeno de Bolívar Flores, Manuelita y otras poemas de Galo Rodríguez, Antipoemas verdes de Hernán Hermosa,
y la video poesía: La imagen perdida, de Pedro Herrera Ordóñez.

En el acto intervendrán los escritores Raúl Arias y Pablo Yépez Maldonado y contará con la participación musical de
Terry Pazmiño, José Niquinga y el grupo musical Cantores del Pueblo.


Lugar: Sala Benjamín Carrión
Hora: 19 horas
Día: 15 de Septiembre



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Lanzamiento del libro "Engendros de la luna"


El Taller Cultural Retorno, organizador del concurso, presentará el jueves 9 de septiembre, a las 19h00, en la sala Benjamín Carrión de la Casa de la Cultura, el libro Los engendros de la luna, con los textos de los ganadores del certamen literario.

Los 11 concursantes seleccionador por el Jurado calificador son: Rocío Soria, Juan Secaira, Hernán Hermosa, Sharvelt Kattán, Edison Paucar, María José Hidalgo, Antonio Zea, Miguel Samaniego, Cristian López, Mirian Félix y Alejandra Soriano.

Cada participante ganador del concurso, recibirá como premio un lote de libros (10 ejemplares) y el diploma respectivo, a nombre de los organizadores.

Vida muerte bella, Cinturita de avispa, El fin de cigarro, Engendros de la luna, El nido vacío, Rana, son algunos títulos de los textos seleccionados por el Jurado que estuvo integrado por Ramiro Caiza, Elsy Santillán y Benjamín Balmes (cubano), y que son publicados por el en una antología.

Oswaldo Mantilla Aguirre, director del Taller se siente satisfecho por el trabajo que viene desarrollando esta organización. “Este es el tercer concurso literario organizado, segundo en narrativa”, señala Mantilla, al tiempo de agradecer por la acogida al referido evento.

Están todos cordialmente invitados
Visita el blog de Sharvelt Kattán: http://poderdelverbo.blogspot.com
Visita el blog de Cristian López: http://casadesoledad.blogspot.com

Sextigmas de Johanna López Santos


PEQUEÑAS MUERTES CON LAS QUE LLENAMOS NUESTROS CUERPOS…


Rocío Soria


El amor es provisorio hasta esperar el fin, una ingenua treta si acaso. Al final nos quedamos silenciosos seres como si ya hubiéramos muerto otras veces y sólo se tratara de un recuerdo húmedo, de una búsqueda ingenua como la de los suicidios, Te leo Johanna y me pregunto si, ¿hay felicidad posible…?, intuyo que hay sólo pequeños retazos de placeres haciéndonos fantasear sobre el amor, pequeñas muertes como pequeños bocados con los que llenamos nuestros cuerpos, ¿de qué, de soledad, de vacíos, de la nada que nos va quedando cada vez más y solo eso? Dices, ¡¡este dolor de sexo enceguece!!,/¿hasta cuándo.…?/sería más fácil, ceder al tedio.…

Me trepanan tus palabras y pienso, no estamos a salvo de esta nada existencial, del dolor: "el dolor no tiene configuración visual/ simplemente es/ y se desata avérnico en los huesos". Dolor impostergable al que nos enfrentamos con el arma de la sonrisa, nuestros esfuerzos no terminan nunca, círculo sin fin, Mito de Sísifo.

Sextigmas tiene un fin abierto, me queda revoloteando una pregunta y luego de todo qué, y luego del amor qué, y después del amor qué, nada está dicho, volvemos a empezar levantándonos de las ruinas de nuestros dolores, como si fuéramos a comenzar de nuevo, extenuados de cansancio como los amantes... como tus amantes. Te despides así: "Y a Ti mi amor eterno, mi Amado gracias por sacarme de ahí…."... ¿Estás a salvo ahora, pequeña niña, o sigues recostada de lleno entre las muertes?...



PRÓLOGO
IMAGINARIO DE UN SEXTIGMA PROLONGADO…
Carlos Bartok


Hay un recuerdo en la memoria, que imperecedero, nos traiciona.

Una suerte inanimada, provocada por la fantasía y mezclada con la prohibición, nos seduce hasta ese imaginario del Doctor Parnassus.
La periferia del verso en Sextigmas, se transfigura en la frenética imagen cartesiana del vector en descenso, así, se revierte la premonición, resultando en una serie de ideas que bordan, no una sensación de erotismo (desgastado), sino mas bien, una colección de cicatrices no corporales de la presunción amatoria.

Este poemario pretende ser un acervo dilatado de muchas sensaciones encontradas en el punto común de la disfuncional palabra amor y lo que esta implica.

Por ejemplo, en el párrafo siguiente, la voz poética coordina el vasto mundo de infra-sensaciones en donde el ininteligible personal, censura la otredad del personaje en cuestión:


“Sondea a tu silencio en la mañana,…,
y cuando al espejo te mires
intenta verte como “todo un semental”,
lleno de ataduras,
como un tigre de segunda,
como un simple mortal
ahí sé, que me recuerdas clavada frente a ti,
reviviendo tu “franca” intención
momentánea….”


Los griegos, antiguamente, representaban al dios Eros como un chiquillo ciego, sordo, caprichoso y privado de misericordia. Caprichoso, porque amaba y dejaba de amar en un instante y ciego porque mientras existía la pasión, jamás existía del todo, el pensamiento reflexivo. Las flechas de Eros aniquilaban veloces, las voluntades de los hombres y mujeres que caían enamorados por tal efecto; esta ‘dulce’ caída, provocada por ese agente externo, venía a ser una como una alteración de ánimo tan irracional como la ira, la envidia, la alegría, la tristeza o el odio.
Recordando parte de esta mitología, el sentimiento del amor se acompaña absurdamente de cada sentimiento existente en toda partícula del universo; así, lo que primero fue un instinto de afecto podría terminar siendo una decepción




“el juego era menor
fueron momentos de una relación solitaria,
absurda, aburrida, mía.…”


“Tomó y siguió su paso para
masturbarse conmigo,
sin mí…., no le importó….
sus palabras rompieron mi inocencia
que se volvió estupidez minutosantes del suicidio…”


Sextigmas, en una amalgama muy clara de dos palabras comunes, arriesga el formato y se desconoce en frases reflexivas que momentáneamente atacarán la sensibilidad del lector, que se muestre taciturno, compadecido, abstemio:



“Me tomabas pequeña
y me vestías de tu semen
para luego olvidarme por semanas,
cuando volvías,
me encontrabas sola y niña
pidiendo que sacies mi desierto
aunque sea con tu necesidad.…
entonces, pude haber entendido….”



Hay seguridad en los textos, en tanto las transiciones se generan, los versos juegan lúdicamente a encontrar dioses mortales:



Tu Nombre....
es el ÉXODO de mi BIBLIA,
¡mi JENECIS sin “tilde”,
en tu GÉNESIS “PERFECTA”!


A veces la voz textual es tan sencilla que nos permite entenderla inmediatamente:


Tu voz se manifiesta
satinada de verdes,
rosas y jaspes;
en el extremo oriente
tu rostro metamorfosea


Pero en otras ocasiones, existe una intención críptica que nos induce a pensar en distintas existencias y posibilidades:


“Intenté correlacionarte ser común
diametralmente con el quinto mandamiento….
sólo el agua salía desmesurada,
privada de su propia vida,
transparente,
gimiendo sonidos al viento,
vulnerada por miradas
extenuante.…
cabe mencionar: la Cuarta Espera”


En esa cronología agónica, símil de un cuadro estadístico, en donde la promoción sube y baja en cadencia anual, Sextigmas se prolonga a través de los años en tiempo y espacio como un sistema laberíntico, en donde no siempre es fácil encontrar la salida, sin embargo el lector vidente e identificado con su contenido, entenderá que la exhortación de su propuesta está clara:


―“Advertencia:


No te sueño.…,
te respiro….”―


Álbum de Familia por Gabriela Alemán

La escritora ecuatoriana Gabriela Alemán acaba de publicar su sexto libro: "Álbum de Familia" (Estruendomudo, 2010) Aquí dos entrevistas que dio para la prensa peruana a propósito de la presentación del libro en la Feria Internacional del Libro de Lima 2010



Entrevista CARLOS M. SOTOMAYOR


Regresas al cuento luego de varios años. ¿Cómo tomaste este retorno al género?


El último libro de cuentos lo escribí en el 2001. Y fue un libro llamado Fuga permanente. Y fue una época en la que vivía fuera de Ecuador, en Nueva Orleans, estudiando. Y al encontrarme lejos de Ecuador y poder mirar un poco desde afuera, me hizo pensar que necesitaba contar historias relacionadas a ciertos espacios geográficos que me interesaban. Y en ese momento escribí un poco sobre los lugares en los que había vivido: Paraguay, Nueva Orleans… y de eso han pasado nueve años. Y de pronto, cuando Alvaro Lasso me propuso escribir un libro para presentarlo en esta feria llevaba tres años sin escribir nada. Lo último había sido la novela Poso Wells del 2007. Y Alvaro me abrió una puerta, porque en algún momento me detuve y me pregunté si valía la pena seguir escribiendo. Para qué escribe uno. Y en esos tres años de pensar y darle vueltas, y gracias a esta oportunidad, reparé que lo que a mí me fascinaba de la literatura eran las historias. Y me pareció que el cuento era una manera de volver. Es un género que a mí me gusta mucho. La novela necesita de un largo aliento que necesita mucha disciplina. Después de tres años yo sentía que estaba para carreras de cien metros pero que no estaba lista para carreras de 15 kilómetros.


¿Cómo fue el proceso de este libro?

Al principio, lo que empezó como un calentamiento empezó a tomar forma cuando le puse el título al libro: Álbum de familia. Y a partir de allí empezaron a salir los cuentos y me pareció que ese era el libro que tenía que escribir. Pero fue un regreso afectivo, sobre todo.





Al repasar tu obra se advierte una predilección por la literatura fantástica. ¿Cómo surge esta fascinación por lo fantástico?

En estos tres años que estuve dándole vueltas al tema de la literatura, siempre vuelvo al hecho de que si escribo es porque me encanta leer. Y los libros que más placer me han dado en la vida son básicamente de literatura fantástica. Descubrí a Silvina Ocampo y me volví loca. Leí a Bioy Casares y no paré hasta comprarme todos sus libros

¿Qué es lo que te seduce de lo fantástico?

Después, elaborando el porqué me interesaba tanto, llego a la conclusión de que es un género que permite decir una cosa, pero en realidad te estás refiriendo a otra. Que al final, pienso yo, es lo que hacemos todos los días al intentar comunicarnos. Parece que todo es transparente, que el diálogo fluye, pero en realidad hay varias corrientes de sentido que están yendo y viniendo entre dos personas. Y me parece que la literatura fantástica reúne como dicen la condensación de la esencia, el tratar de entender lo oculto, lo tabú, lo no dicho, lo que hace temblar la tierra y a lo que nadie se refiere.

En este libro uno de los elementos que me atrajeron es la recreación de atmósferas particulares…

Sí, fue algo que me senté a trabajarlo. En el primer cuento (“Bautizo”) que es un poco el entregarse a un mundo desconocido, que es este mundo del mar, pero es el mundo también de la muerte, que nadie sabe hacia dónde va, pero que todos vamos a acabar desembocando en él. Y que es mucho más fácil respirar junto a él, que resistirse a él. Como cuando se bucea: si se resiste al agua uno se ahoga; si nos dejamos llevar, podemos. Igual la vida lleva a la muerte, y la muerte no hay que frenarla, no hay que entorpecerla, es parte de. Y me pareció que recrear ese tránsito difícil para la gente que muere y para los que quedamos podía funcionar esa atmósfera de distancia, de un mundo subacuático que nos es completamente ajeno, pero que está allí. Y lo que hice fue tratar de dar esa distancia en tiempo y espacio a través del agua para pensar la muerte.

Y el final del cuento tiene, además, un tono fantástico…

Sí, siempre hay una puerta abierta. Es algo que intenté en todos los cuentos, mantener un juego con el lector. No entregar verdades absolutas y sin la posibilidad de que el lector arme otra historia con su experiencia, con su lectura.

Ahora que en un inicio mencionaste Poso Wells, recordé que se trata de una novela que tiene elementos de la ciencia ficción. Y que, además, desde el título uno encuentra un guiño a H. G. Wells…

Sí, porque cuando yo tenía 14 años descubrí un librito maravilloso de Wells, de 80 paginitas, que se llama El país de los ciegos. Y ya en ese momento yo ya era una gran lectora de Wells, me encantaba. Y de pronto al abrir la primera página descubro que uno de mis autores favoritos de ciencia ficción, del siglo XIX, está hablando de Ecuador. Y yo me volví loca. Y fue algo que se quedó allí. Pero hace unos cinco años, cuando me mudé de casa al fin pude lograr que las cajas de libros guardadas donde mis papás, mis hermanos y mis amigos se reunieran en un solo espacio. Y sacando los libros encontré El país de los ciegos. Y vino todo nuevamente a mí, y me dije: yo tengo que continuar esta historia pero en el siglo XXI.

Sabes mucho de literatura peruana…

Es una de mis literaturas preferidas…

¿Qué autores te agradan?

En narrativa varios. Alfredo Bryce Echenique, por ejemplo. Cuando lo descubrí me hizo girar la cabeza 180 grados y entender por primera vez que el humor podía ser parte de una literatura de verdad seria. Que no era una literatura menor para nada. Y después, Julio Ramón Ribeyro. Y después, claro, Mario Vargas Llosa, José María Arguedas, Ciro Alegría. Y José Watanabe, Blanca Varela… en poesía como que es enorme el campo… Antonio Cisneros, y así puedo seguir dando nombres. Y luego gracias a las editoriales pequeñas de ustedes que se mueven mucho he podido acercarme a autores nuevos de acá. Conseguí la antología Matadoras, de narradoras; y allí he conocido a varias. Antes había leído a Rocío Silva Santisteban, Iván Thays. Desde el siglo XIX en adelante la literatura peruana es una referencia no sólo para ustedes, sino a nivel mundial.

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Entrevista Pedro Escribano




–Dicen que Ecuador es una “línea imaginaria”, pero en tus cuentos revolotea.

–Me interesa mucho pensar en Ecuador desde la literatura. No me interesa hacer sociología o un discurso político. El espacio de la literatura debe ser ese. Pienso que el campo de la literatura es un campo amable que permite el diálogo, la reflexión a través de una historia.

–¿Y tus ficciones vienen a través de historias de familia.

–Sí, el primer recuerdo grato que tengo de la infancia son las historias que me contaba mi abuela, las historias que me contaban mis padres y en esas historias siempre está Ecuador de contexto. No era la Historia, era la historia familiar de cómo llegó la abuela, cómo se casó o cómo mi madre, que trabajaba en una librería, cerraba la tienda para ponerse a leer, pero siempre había trasfondos históricos. Creo que llega un momento que para entenderse uno mismo tiene que recorrer sitios, pero para volver al mismo sitio. El sitio al que he vuelto es de las historias de mi familia, que es, de algún modo, la historia de la familia ecuatoriana.

–Álbum de familia, ¿llegaste a conocer a José Watanabe?

–No, tengo muchos amigos que estudiaron con él y fueron sus amigos. Hubiera sido un gran honor conocerlo. Este libro no intenta dialogar con el libro de José, pero sí hay una referencia afectiva de un autor que me ha marcado mucho en la escritura porque me parece que ese humor que traspasa en su poesía es un humor que da chispas a la literatura. Este es mi homenaje y además me ha publicado una editorial peruana y lo presenté aquí.

–O sea, estás engreída.

–Sí, y encantada (risas).

–Tras memorias de guerras, ahora aquí te publican...

–Lo presenté el 28 de julio. No lo dije, pero se me puso la piel de gallina. Felicité al público en sus Fiestas Patrias, y creo que es lo que uno tiene que hacer cuando es país hermano. Eso antes no se podía hacer.

–¿Tus personajes tienen un fuerte componente psíquico…

–Ahora último me rondan temas, uno de ellos es tratar de entender qué significa la muerte. Y me parece que ninguno de los temas que están tratados en mis cuentos son temas con una única verdad, que tienen una única definición. Esos temas son el amor, la fraternidad, la amistad, etc. Creo que en ese lugar de ambigüedad reside la literatura. La literatura no es un lugar de respuestas, sino de preguntas, y de preguntas que no son fáciles de responder.

–En un cuento, la esposa al abrir un cajón descubre quién era en realidad su esposo.

–Sí, en ese cuento descubre toda una faceta de una persona que ha compartido 30 años de vida con alguien y descubre que era un desconocido absoluto.

–¿Te pareces a ella?

–(Risas) Últimamente me gusta que los secretos desaparezcan. Creo que uno de los sentidos que tiene la literatura es quitar esos velos. Ese es el sentido de Álbum de familia.

–Buscas crear atmósfera.

–Una de las cosas que me planteé hacer con este libro fue escribir un libro como a mí me gusta leer, que los autores no me entregan verdades selladas en una caja con un moño y me digan aquí está el mundo. Me encantan los autores que me provocan reflexionar, dudar, pero que me entretienen. Hay que jugar con el lector, entregar pistas.

–La historia, pero también hechos recientes, Lorena Bobbit, por ejemplo.

–Sí, el libro hace guiños en eso. En un álbum de familia siempre se oculta al malo o lo malo, no importa cómo. En la historia reciente de John Bobbit ha funcionado eso. No puede haber un tipo más absurdo y que representa un poco lo que se está volviendo esta sociedad mediática. Salió en los reality show diciendo que sigue amando a Lorena, que no la olvida cuando la historia real fue terrible en todos los sentidos para él y para ella y lo que significó en términos simbólicos. Pero no, de pronto se convierte en circo para llamar la atención nuevamente hacia él. Hice un cuento irónico, satírico, de burla al estado de las cosas, no sobre John Bobbit ni nadie, solo es un pretexto para decir cómo está funcionando el mundo, mediático, sin pensar en lo terrible que hay tras ello.

–¿Cuál es tu acercamiento a la literatura peruana?

–Muy cerca. Ayer comencé a leer un libro que tiene un comienzo maravilloso, El futuro de mi cuerpo, de Luis Hernán Castañeda. Estaba muerta de cansancio, pero me quedé hasta la una de la mañana. He leído a Carlos Yushimito, Iván Thays, Rocío Silva, Santiago Roncagliolo, las lista es grande. Aquí se publican antologías. A Luis Hernán lo leí en antología para colegios, había varias generaciones. Leo Etiqueta negra, hace 2 años publicaron Narradoras peruanas...

–Sabes todo, pareces espía.

–(Risas… ¡espía japonesa!) No, es que me interesa. Sabes, mi abuelo era escritor y en la casa había libros de Arguedas, Alegría, Ribeyro. Yo me formé leyéndolos. Bryce me abrió un mundo entero. Ah, la poesía de ustedes nunca se acaba.

–Levantas una piedra y debajo hay cinco poetas…

–(Risas) Síííí, y lo mejor es que son buenos.

Lo que sale de las librerías

En esta ocasión, les voy a hablar sobre dos libros ecuatorianos que la primera vez que pregunté por ellos en las librerías tuve el placer de escuchar: "Está agotado"


Escuchar que un libro está agotado es un buen indicio, lo primero que viene a la mente de uno es: "Ese libro se vende", debe tener varios aspectos positivos que hace que los lectores se interesen por él. Es grato saber que libros de autores ecuatorianos salen de las librerías y al revisar blogs sobre literatura, se pueden encontrar varios reveiws sobre ellos, lo que habla aun mejor: "Esos libros se leen"



Body Time
Gabriela Alemán
Editorial Planeta, 2003






Body Time inicia con el hallazgo de un cadáver y se desarrolla en torno a los acontecimientos que rodearon la muerte de un prominente académico norteamericano a quien pertenece ese cuerpo. Es una novela de lenguaje sobrio, elegante, exquisito; que envuelve, atrapa y crea por sí mismo. Los personajes giran en torno al deseo, dialogan sobre él y sus implicaciones en la condición humana; el deseo de un hombre salir de la mediocridad valiéndose de otros, el deseo de una mujer de convertirse en académica reconocida en un ambiente universitario altamente competitivo, el deseo de un hombre de drogarse y experimentar sobre su sexualidad.



Repleta de referencias musicales sobre Jazz y Blues, la historia avanza en un escenario perfecto: Nueva Orleans, una ciudad que siempre se ha presentado tal como es, que en su tiempo fuera una gran burdel al que llegaban los piratas para esconder sus tesoros; es en Body Time una ciudad en donde el letrero "Thou shalt not kill" debe estar presente como para recordarles a los transeúntes que asesinar es un pecado, una ciudad donde se puede encontrar crack a cualquier hora del día, de cafeterías, de un subido ambiente académico universitario, pero también de casas en donde se dan fiestas de máscaras que terminan en orgías.

Un libro para leer con intriga y fascinación hasta el final y una lectura altamente recomendable.



Atacames Tonic
Esteban Michelena
Paradiso Editores, 2008




Atacames Tonic llama la atención desde su portada, parecería que se trata de una novela gráfica, de un cómic, y es en efecto la estructura que sigue la novela, capítulos cortos como viñetas: cada viñeta representa una acción; se aprovecha al máximo el lenguaje para narrar la vertiginosa historia de una sola noche el la que "Chico" deberá escapar de la mano de una negra bellísima y descomunal de la que se ha enamorado "La Niña".



Tiene buen ritmo y es entretenido de leer. Está escrito desde una verdadera y auténtica fascinación por el ambiente urbano de Atacames y por lo afro ecuatoriano; así el autor rescata mucho del lenguaje coloquial de los habitantes de Atacames, imprimiéndole voz a algunos de sus mitos y creencias. A la vez que plantea un amor joven, fresco, movido por lo erótico y por el vértigo; muestra también un amor viejo, distante, frío, nostálgico entre otros dos personajes auténticos y fascinantes.

Una aventura vertiginosa, acelerada y repleta de acción, así resulta Atacames Tonic.


Kenny Oñate

Kamastro de Matuta por Freddy Ayala Plazarte

Es una gran alegría para nosotros, como colectivo literario colaborar en la difusión del próximo lanzamiento de la Colección 2010 del Proyecto Editorial Drugos de la Naranja, liderado por integrantes del colectivo LA.KBZUHELA


En este marco les iremos mostrando las presentaciones e introducciones de los libros que forman parte de esta colección.



KAMASTRO DE MATUTA

(Poesía)


Freddy Ayala Plazarte


PRESENTACIÓN
El viaje hacia la inmortalidad
Alexis Cuzme




Ese Nadie, al que muchos conocemos como Ulises, habita en cada página de este Kamastro de Matuta. Es parte inseparable porque su vida o la vida de la voz poética navega por un mar embravecido, capaz de azorar a cuanto marino descuidado niegue la potencialidad amorfa de la tormenta de versos. Y no es solo la analogía con Ulises lo que vuelve interesante este poemario (cuya comparación no salta a la vista, pero está ahí), sino los símbolos marinos acudiendo insistentemente en cada poema.
Así el mar, arena, sal, isla, puertos, escamas, espuma, medusas, cardumen, anémona, son referentes precisos de lo que encierra este coral poético.


“El océano dibuja un ataúd”, nos dice el poeta, convertido en Nadie, acercándonos a su concepción vista desde el mar, desde lo líquido, donde la pureza y los seres desconocidos -más allá de los sometidos y depredados- aguardan su momento de furia contra el hombre. Alistándose para recrear: “la funesta trampa del mar”.


Kamastro de Matuta es una obra mística, sin pretensiones exageradas de poesía intelectual (sí, el lenguaje puede mostrarnos otra cosa). Sus elementos y metáforas han logrado que sea un libro para elegidos por la paciencia, o sea para todos aquellos que no esperan leer y entender -sobre todo- poesía al instante, si no que comprometidos con la labor desentrañable de las palabras.


Estamos ante la propuesta de Ayala Plazarte, un poeta cuya obra posee un registro personalizado, que abarca el presente no explícitamente como se quisiese encontrar sino todo lo contrario, acudiendo a lo implícito, desarrollando toda una propuesta hermética donde las fisuras no puedan corromper las galerías de esta nave.


Al igual que Ulises, en su travesía por llegar a Ítaca, va encontrando y enfrentando adversidades físicas y abstractas, así el lector deberá hacerle frente a monstruos metafóricos acechando en cada poema. No es una poesía ligera buscando la masificación (como la actual poesía contemporánea ha demostrado en sus distintos representantes en Ecuador), puesto que Ayala Plazarte lo que busca es convertirse junto a su obra (como Ulises: personaje, metáfora, hombre, Nadie).

Es evidente que Ayala Plazarte, en este su Kamastro de Matuta, su barcaza alejada del Aqueronte, de Creta, de la isla de Polifemo, ha fijado su rumbo hacia la tierra prometida donde la creación poética es un todo o nada, donde las resignaciones a lo mediocre no son opciones de ultimátum. Así nos lo asegura la voz que recorre este poemario, que no flaquea en ningún momento y se refuerza en la subjetividad de cada verso.

El enemigo necesario




El escritor ecuatoriano Marco Martínez Zuñiga acaba de publicar la novela "El enemigo Necesario" obra ganadora del Premio de Novela Corta "Medardo Ángel Silva" 2007.


Una novela vanguardista, meticulosamente armada, en la que el lector tiene que prestar atención a cada detalle; concentrarse por ejemplo en captar a cuál de los personajes corresponde la voz narrativa en cada capítulo. De atmósfera minimalista, se desarrolla más bien en lo nocturno, en los lugares que otros no visitarían, escenarios sombríos, oscuros; propiciando así el espacio ideal para que estos personajes que convergen en un bar de Streapers en Guayaquil puedan enfrentar cada uno a sus propios demonios, a ese "enemigo necesario".



Puedes contactar con el autor a su correo electrónico marcomartinez1979@hotmail.com o a sus números telefónicos:

(04)2566064/080766847



Marco fue muy amable en hacer llegar al grupo NienPintura tres ejemplares de su libro. Quieres tener uno de ellos? Sé el o la primera en enviarnos a nienpntr@gmail.com un post con el tema "Escritores Suicidas" por ejemplo Sylvia Plath o Andrés Caicedo (excepto Sylvia Plath y Andrés Caicedo porque nosotros ya tenemos posts listos sobre ellos ;) ). Publicaremos tu post en el blog y te enviaremos un ejemplar de "El Enemigo Necesario". Puedes enviar un post de cualquier extensión en un archivo adjunto o en el cuerpo del correo electrónico. En el cuerpo del correo escribe la información que quieres que escribamos sobre ti y tu dirección de correo postal (solo válido para Ecuador).

Más sobre Gabriela Alemán, una bitácora de su experiencia en el encuentro literario B39

Aquí lo que Gabriela Alemán escribió sobre su experiencia en el Bogotá 39 para la revista Virtual del Colegio de Artes Liberales de la USFQ “Liberarte”

BOGOTÁ 39: TRES COSITAS NADA MÁS
Gabriela Alemán








Ante la pregunta insistente de quién era el papá (sic) que había que matar para escribir literatura en América Latina hoy en día, leí y escuché varias veces el nombre de Roberto Bolaño. Había argumentos a favor y otros en contra, Rodrigo Hasbún de Bolivia decía que él lo leyó en su adolescencia y era su principal referente latinoamericano; Iván Thays contó, en cambio, que cuando leyó a Bolaño, ya había publicado dos libros. Entre esos dos extremos hubo quién aseveró que era el referente y otros que simplemente no lo mencionaron, había demasiadas cosas sobre qué hablar. Y poco tiempo. El tiempo fue lo único que pareció faltar en Bogotá39. O así me lo pareció. Tal vez a otros no les faltó o hasta les sobró. Entre los treinta y ocho (no pudo llegar Junot Díaz de República Dominicana, aunque al segundo día ya tenía dos reemplazos: Julio Villanueva Chang, fundador de la excelente revista peruana Etiqueta Negra, que se adelantó a las jornadas organizadas por El Malpensante y que estuvo en el Hotel Suite Jones como uno más de los 39 y Gastón García, periodista argentino radicado en Barcelona, que hizo entrevistas para un catálogo sobre el encuentro pero que, en realidad, la misma tarde que llegó, se convirtió en otro más de los escritores), había varios expertos “encuentristas”. Yo no sabía qué esperar de Bogotá39. Había ido solamente a un encuentro literario como invitada y me imagino –porque no sabía cómo eran los otros- que ese fue bastante extraño. El Instituto de la Juventud Español (INJUVE) había invitado a más de cincuenta escritores iberoamericanos (es un decir, el requisito era haber publicado algo) menores de treinta años a un pueblo perdido en la mitad de la nada, la ciudad más cercana era Málaga que quedaba a más de dos horas, para vivir un mes ahí mientras cada semana llegaban cuatro escritores nuevos: Ana María Matute, Abel Posse, Jorge Amado, Tarik Alí, Goytisolo, Wole Soyinka, Juan José Arreola, Augusto Roa Bastos, José Saramago y un extensísimo e impresionante etcétera. Así que desayuné, almorcé, bebí y cené con premios Cervantes, Nobel y representantes del boom. Imagínense tener veintitrés años en un pueblo cerrado por el invierno (parecía más el montaje de un pueblo que un pueblo, al estilo Sergio Leone), con casas selladas y donde no vimos a más de treinta personas que vivieran ahí, uno por día, en un mes; había un solo bar (con diez cassettes en existencia) y donde medio centenar de poetas, ensayistas y narradores en ciernes y veinte escritores de más de sesenta años nos veíamos a diario, sin más actividad planificada que leer textos por las tardes y que los escritores-de-verdad opinaran sobre ellos. Más de uno se volvió loco, algún argentino dijo que tenía cosas más importantes que hacer y exigió a los organizadores que lo devolvieran en el primer avión a Buenos Aires. Aparte de los amigos que hice nunca me voy a olvidar de dos cosas: una canción que oímos, bailamos y terminamos por odiar (porque no había otra, porque éramos unos masoquistas de porquería y la poníamos una y otra vez), “No me importa nada” de Luz Casal y la tarde que Juan José Arreola, que a fin de cuentas era Juan José Arreola, contrató (o pidió o quién sabe qué hizo) una limosina y me metió dentro y le dijo al chofer que nos llevara al pueblo de Ronda, que quedaba como a cuatro horas de ahí, mientras su hija de cincuenta años gritaba y perseguía el auto, y él le insistía al conductor la importancia de meterle al acelerador; cuando llegamos al pueblo persuadió al portero (¡!) que abriera la Plaza de Toros y, una vez dentro, se sacó la capa y me pidió que le hiciera de toro. ¿Qué iba a hacer? Estaba en la mitad del ruedo, la arena de color ladrillo empapada de sangre olía a muerte y tenía a un semi-dios de metro cincuenta y pelo plateado en frente. Lo embestí y él ejecutó una verónica perfecta. No me imaginaba embistiendo a nadie en Bogotá, aunque me moría de ganas de conocer a Junot Díaz. Sólo las hipérboles sirven para describir el libro de cuentos (“Negocios”) que escribió a los veinte tantos años. Pero bueno, nunca llegó y no lo conocí. Pero sí conocí a un “chingo” de otros escritores que luego me dejaron tan boquiabierta al leerlos como cuando leí a Díaz hace tantísimos años ya.

El encuentro duró tres días, la idea que se habían formado los organizadores era que querían poner a la gente de Bogotá en contacto con los 39 escritores, o sea, había que transportarnos por la ciudad. Esa sabana inmensa donde viven doce millones de almas. Los viajes en esyuví, que duraban entre una y tres horas, fueron los momentos en que nos conocimos. Los encuentros con el público estaban planificados en universidades, colegios, bibliotecas, centros culturales, librerías, bares, salsotecas, malls y parques. Paraescoger. Y, si alguien no podía llegar, se publicó una antología (Bogotá39, Antología de cuento latinoamericano, Ediciones B, Bogotá, 2007) y las revistas Pie de Página y Arcadia dedicaron números enteros al encuentro; a más de eso, estaba la prensa escrita y la televisión que cubrió el evento. La ciudad entera estaba empapelada con gigantografías de B39. Impresionante. Slavko Zupcic, sentado en un rincón la noche que estuvimos en el Punto G (el bar del guionista de “Betty la fea”), me confesó que estaba un poco abrumado, nunca lo habían tratado como a una estrella de rock. Esa era la sensación generalizada; cuando los colombianos organizan algo, cualquier cosa, lo hacen en grande. El otro lugar para conocernos era el hotel, a la hora del desayuno. Y desde el tercer día (o el segundo desayuno juntos) todos notamos que algo extraño pasaba. El que mejor lo resumió fue Pablo Casacuberta cuando dijo que nunca había conocido gente que sonriera cuando tuviera resaca. Había una sensación de fin de siglo, de época, de algo. Se sentía demasiada camaradería, alegría de estar juntos. Sería la falta de tiempo, el tiempo que lo pudre todo, o que existía la sensación que de verdad algo bueno iba a salir de aquello. Aquello, siendo el encuentro. Aquello siendo que 38 escritores entre 26 y 39 años iban a encontrar algo en común, viniendo del cono sur o Centroamérica. Si alguien me hubiera preguntado (nadie lo hizo), no habría dudado ni un instante; habría dicho que Calamaro era lo que teníamos en común. “Creo que todos buscamos lo mismo, no sabemos muy bien qué es ni dónde está”. O simplemente todos estábamos fugándonos de algo y Bogotá era el oasis perfecto.

Los encuentros
Todo dependía de qué iban las charlas y dónde eran. A mí no me tocó ninguna que rezara, “El futuro de la literatura latinoamericana” aunque sí me preguntaron los chicos de la facultad de comunicación de la Universidad de los Andes, que hacían un documental sobre el evento, sobre ese futuro. Les respondí que recién me enteraba del presente (porque de los 39, en un rápido recorrido por librerías en Quito antes de agosto, sólo había encontrado libros de cuatro de los treinta y nueve). Me preguntaron por el boom, les dije que había leído a García Márquez y que me gustaba, al igual que Vargas Llosa; no me dejaron continuar. Me preguntaron si quería matarlos y me acordé de lo que dijo Antonio García Ángel, que García Márquez era algo así como su abuelo y uno no va por ahí matando a sus abuelos. Y sí, una los disfruta o les tiene miedo o aprende algo de ellos. Una de las charlas fue en un colegio de las afueras de la ciudad, viajé con Andrés Neuman, que recordaba con cariño Ecuador porque lo habían invitado hace poco para ser jurado del Premio de la Lira en Cuenca, y Daniel Mordzinski que lleva años fotografiando genialmente a escritores del mundo entero. Otra cosa que volvió entrañable y extraño al encuentro: todos los argentinos eran encantadores. ¿Los jurados colombianos se confabularon para que eso ocurriera? ¿Sería para que alguien no tuviera que recordarles el 5-0 en Buenos Aires? Bogotá39 estuvo tan bien organizado que no lo pondría en duda o, quizá, solo fuera una coincidencia. O quizá era el público que nos tenía a todos con el corazón en la mano. En ese encuentro, los colegiales habían llenado las paredes del salón de actos con acrósticos hechos con nuestros nombres: los de Antonio Úngar, Neuman y el mío. Omar Rincón, periodista especializado en televisión y varias veces profesor invitado de la U. Andina, fue el moderador. Después me confesó que se sorprendió de que nos importara la realidad latinoamericana, tenía entendido que a los “jóvenes” escritores sólo les interesaba lo global y lo cosmopolita. A quien le interese el tema les recomiendo el prólogo de Guido Tamayo a la antología de Ediciones B, entre otras cosas dice que para los B39, “la diversidad es el punto de encuentro”, lo que también aplica a sus gustos musicales, como se notó en Punto G. A Volpi le fascina la ópera; a Alejandro Zambra, Charly García cantando en inglés; Rodrigo Blanco se confesó apasionado de los Fania All Star mientras Santiago Nazarín pedía rock clásico a gritos. Nadie le hizo caso y creo que tiró la toalla cuando sonó Daniel Santos a pedido mío. Por lo menos le gusta la música rockolera al hijo de Laura Restrepo, que luego vino a tomarse una foto conmigo.

Y llovía, y llovía
Nunca paró de llover, ni dejó de sonar Julieta Venegas por las calles, taxis, buses y restaurantes de Bogotá en los cuatro días que estuvimos ahí. Una de las frases más escuchadas y que no registré hasta el regreso, decía, “debo confesar que nunca pensé que existía la felicidad”, o algo así. También al regreso, pero nunca en el momento, sentí que no me hubiera cambiado por nadie. Como si el haber estado ahí, me cambió. Una repentina recombinación de células, un estiramiento del cuello acompañado de un crack, un giro de los ojos hacia otro lado. Tal vez exagero, tal vez no pasó nada de eso. Tal vez sólo fueron cuatro días marcados por lluvia. Pero cuando volví, comencé a saquear mi propia biblioteca; encontré libros que no recordaba haber leído, a un Aira totalmente desconocido; encontré un libro de Chang que había comprado en el aeropuerto de Lima hace varios años y lo releí o lo leí por primera vez. Esa era la sensación: que hacía las cosas por primera vez. Como cuando una está enamorada. Había cosas que había olvidado y que ese encuentro me devolvió. El asombro. No me voy a olvidar nunca de las caras de los adolescentes del colegio a los cuarenta minutos de estar escuchándonos, aburridos, queriendo estar en cualquier sitio menos ahí y de pronto Neuman, el de la memoria prodigiosa, recitando un poema de Vallejo. El de su muerte. Todo cambió en el salón; dejaron de moverse, tenían los ojos clavados en Andrés, en las palabras que salían de su boca. Como flechas clavándoles el cerebro. Me había olvidado, salí mareada. Hablar, dos personas hablando y escuchándose. Iba atrás de Gonzalo Garcés y Daniel Alarcón, subíamos las gradas de un edificio, Gonzalo le preguntaba a Daniel cómo había hecho algo, no recuerdo qué, para que funcionara tan bien su cuento “Ausencia”. Lo hacía con real interés. Nunca había visto eso en Ecuador, eso entre dos escritores. Ese instante decidí que me caía bien Garcés. Y que Bogotá era irreal y que se estaba bien ahí. Aunque llovía y llovía en la Candelaria, en el Parque de la 39, en Montserrate, en el aeropuerto. Pero ni así, el avión despegó y se acabó el encuentro.

Un poco sobre Gabriela Alemán.


Gabriela Alemán es una escritora ecuatoriana nacida en Río de Janeiro el 30 de septiembre de 1968. Durante su juventud vivió y realizó estudios en varios países. Se ha desempeñado como guionista, escritora, traductora, jugadora de basquetbol y mesera. Actualmente vive y trabaja en ecuador. Escribe desde 1993. Sus cuentos, entrevistas y artículos han aparecido en publicaciones nacionales y extranjeras. Publicó el libro de cuentos infantiles “En el país rosado” en 1994 con la editorial Exlibris. En 1995 su cuento Anabel fue animado para televisión. Escribió el guión para la serie de radio “Salomé Gutierrez, ex detective privado” transmitida por Onda Verde en Madrid, España y posteriormente por Radio La Luna de Quito.

En 1996 publicó el libro de cuentos “Maldito Corazón” bajo el sello editorial de El Conejo. Escribió el texto para teatro “La Acróbata del Hambre”. En el 2000 publicó el libro de cuentos Zoom con Eskeletra, libro que le mereció críticas muy positivas. En el 2002 publicó la recopilación de cuentos “Fuga Permanente”, también, con Eskeletra. En novelas ha publicado “Boddy Time” con el sello editorial Planeta y su más reciente novela es Poso Wells, publicada en 2007, nuevamente, por Eskeletra. En 2009 publicó "La Cicatriz" con editorial la Cartonera de Riobamba Participó en el encuentro de jóvenes escritores iberoamericanos organizado por el Instituto de la Juventud Española. En el 2007 fue seleccionada para el encuentro “Bogotá 39”, organizado por la Secretaría de Cultura de Bogotá y el Hay Festival Gales, con motivo del Bogotá Capital Mundial del Libro como una de los 39 autores menores de 39 años más importantes de Latinoamérica.

En el 2006 recibió una beca Guggenheim. Realizó el guión y story board del comic “Puertas adentro”, editado por Unicef. Sus artículos académicos han aparecido en diversas publicaciones como el Latin American Journal of Cultural Studies del King's college de Londres y Osa Mayor de la universidad de Pittsburg. Es colaboradora regular desde el 2005, del International Film Guide editado anualmente por Wallpaper Press.

Sus estudios incluyen una Licenciatura en Traducción obtenida en el Reino Unido, una Maestría en Letras otorgada por la Universidad Andina Simón Bolívar y un PhD en cine Latinoamericano otorgado por la Universidad de Tulane en Nueva Orleans.

Los libros.

“Maldito Corazón”

Maldito Corazón es enfrentarse a la Literatura de un espíritu joven y de desbordante creatividad. Cuentos minimalistas; de uno, dos personajes como máximo, Maldito Corazón es una Literatura de historias y de personajes, pero también de ideas; repleto de historias en donde los personajes interactúan con criaturas impensables en eso búsqueda de no estar solos en las historias. Repleto de seres imaginarios como licántropos, vampiros, pulgarcitos y sirenas; Maldito Corazón busca desmitificar a estos personajes, sus vampiros viven solos, pero cada noche se leen el tarot en espera de una visita. Su aterrador e incomprendido Frankenstein internado en un manicomio sin que se tenga certeza de qué o quién es, es en el fondo un ser tierno, preocupado de utilizar sus poderes para crear vida en criaturas vulnerables cuyos intentos siempre fallan y acaban matando a los animales, ese Frankenstein muerto en un cortocircuito era en realidad un Frankenstein femenino esperando un hijo. En Maldito Corazón suceden cosas impensables que a la final conducen al encuentro necesario de dos actantes. Una mujer sale a comprar tabacos y regresa de la calle con una criatura que le destroza las entrañas porque quería crecer amparado en su vientre. Una chica se distrae con una canción de Cristina y los Subterráneos mientras lee un encantamiento, sin embargo el encantamiento resulta y ella termina con un hombre viviendo en su torrente sanguíneo. Una sirena abandona su mar y adopta forma humana para encontrarse con la desolación de amar a alguien que no le corresponde en ese sentimiento.

“Zoom”

Zoom es un libro poderoso, Zoom se lee en una sola tarde, pero deja al lector destrozado, agotado y si embargo sediento, hambriento, con deseo de leer más y de volver a experimentar todo cuanto se vivió durante su lectura. Zoom es una experiencia sensual. El cuento que lleva el nombre Zoom es sobre la sensación olfativa, sobre cómo una mujer desprecia el olor de chimpancé que su cuerpo despide cuando pasa cerca del hombre que la atrae. En “Almuerzo vegetariano” una pobre chica está en un restaurante mientras escucha la macabra conversación que sostienen los comensales de la mesa de junto sobre cómo hervir una cabeza; eran estudiantes de Medicina. No hay cuento que capture mejor la tremulidad de la carne desnuda durante la noche que “Nocturno” en el que una mujer mataría por arrancar palabras de la boca del hombre que duerme junto a ella. Zoom nos muestra la naturaleza del amor, libre y de absoluta entrega e incondicional entrega en “A persona Máxima”. Lleva su propio ritmo, obliga al lector a sentarse, a pararse, a voltear la cabeza, a regresar a ver, a recoger las piernas sobre el vientre. Zoom arranca la respiración y la devuelve en forma de suspiros. Habla sobre la locura que conduce a una mujer a matar a su esposo, sobre el abandono. Sobre el desespero de aquel chico que se ha enamorado de la que sabe es su hermana, pero es un secreto que no le puede revelar, ese chico lleva la “lengua atrapada”. Zoom es visual, olfativo, sonoro, táctil y gustativo como en “La entrega”. Acompañado por ilustraciones de Luigi Stornaiolo, de finales inesperados, de un ritmo apabullador, así es Zoom.



"Fuga Permanente"

Fuga Permanente nos presenta a una escritora con gran maestría en el manejo del cuento, a veces se le escurre de las manos al lector; hay que regresar párrafos enteros para entender exactamente lo que está pasando. Fuga Permanente está cargado de pensamientos; los personajes dudan, hesitan, regresan a buscar en su memoria, aconsejan, olvidan, reflexionan. Fuga Permanente toca un punto escencial del pensamiento; "La Memoria" a la que están dedicada los dos últimos cuentos; a hablar sobre sus mecanismos y sobre lo que pasa cuando ésta nos mantiene hatados al pasado, en el caso del noveno cuento "Asuntos antiguos y distantes", o a explorar qué pasa cuando estamos totalmente exhimidos de ella, en el caso del último cuento "Fuga Permanente". Cuentos como "Todos dudamos al amanecer" que explora el remolino de ideas que pasa por la cabeza de un hombre intentadno crear un nuevo movimiento filosófico o "Crisis I" y "Crisis II" que exploran lo que pasa por la cabeza de los enamorados, cuando dicen una cosa pero realmente están pensado otra. "Murder at midnight" explora el miedo y la paranoia. "Prisión de Ambar" es impactante al ingresar en el mundo de dudas y pensamientos atiborrados que llegan a la cabeza de una reportera que pordría haberse encontrado con un descendiente de Nietzsche en un bar del Paraguay y su último manuscrito perdido. "Las Fuerzas del Mal" nos conduce por los intrincados pensamientos del director de un rodaje cuyos personajes van muriendo sin explicación aparente.

Diez cuentos en una bellísima edición de Eskeletra (El libro se parece a los libros que uno sueña tener cunado es niño; con hojas blancas, letras grandotas e ilustraciones a todo color) que se introducen en el denso mundo del pensamiento y a través de éste, en el del terror y la fuga. Contribuyen a la recreación de este mundo, las ilustraciones de Geracho Arias que acompañan cada cuento; mezclando en ellas el horror, la ternura y el dolor.

“Poso Wells”

Poso Wells es emprender la búsqueda de una realidad para un lugar y unos personajes ficticios tan vívidos, reales y creíbles. La cooperativa Poso Wells no aparece en ningún mapa y sin embargo parece ser cualquier sitio. Varás es un hombre común, de intenciones nobles que lo terminan convirtiendo en héroe, su amigo el Poeta es uno de esos sujetos extraordinarios, positivo y alegre, llegado por vía marítima y salvado de una autopsia que lo habría matado verdaderamente. Viven juntos, tienen deudas, deben arreglar su departamento y gastan el dinero en cerveza, el trabajo de Varas como periodista los conduce a “Poso Wells” en donde iniciará una serie de acontecimientos tan caóticos, pero tan finamente hilados entre sí que simplemente tiene que ser reales. Poso Wells es una ficción tan bien recreada que trasciende la realidad, es como leer un cómic en el que los dibujos saltan de la página. La historia se desarrolla en Quito, en Guayaquil y en la Amazonía; a veces es gracioso como la naturaleza de los hechos ficticios e inverosímiles de la historia, se parece tanto a los que realmente suceden en la política del país, a pesar de su ser personajes arrolladoramente reales, vívidos y creíbles, a pesar de la maravillosa construcción del escenario, en algún momento el lector tiene que despertar; Poso Wells no es real, solo eso es lo increíble del libro: que sea una novela de ficción. Afortunadamente, la contraportada lleva una advertencia: Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Gabriela Alemán como lectora

Cuando se lee a Gabriela Alemán, uno puede darse cuenta de lo buena lectora qué es, de que lee a los autores en las lenguas originales en las que escriben y de que es capaz de hacer suyo lo que otros escriben y permitir que la construyan. El cuento “La Locura” de Zoom está bien trabajado como obra original; pero a la vez se deja alimentar tanto por La Divina Comedia, que al terminar de leerlo, no tuve otra opción. Tuve que comenzar “La Divina Comedia” de Dante Alighieri.

Aquí algo que Gabriela Alemán escribió para el primer número de la revista Literaria “Rocinante”.

Los Libros y Yo

Gabriela Alemán

Según Confucio, hay tres formas de adquirir conocimiento: por imitación, por reflexión, o por experiencia. Los libros pueden acercarnos a las tres: hacen de padres, maestros, amigos. ¿Qué uno está solo en el mundo? ¿Qué la soledad es nuestra única compañera? Basura. Vayan si no y pregunten por ahí. ¿Qué no tienes amigos, nadie te entiende, no sabes que hacer; te aburres, el mundo apesta? Agarra un libro y hablamos luego.
“–Nunca me apoyaste en nada –grita Paula. –¿Y aquella vez que te embriagaste hasta perder el sentido? ¿No te apoyé? ¿Contra una pared? –Responde David.” Si ese diálogo de tres líneas no te hace repensar las relaciones amorosas y ponerlas en perspectiva, y reírte, en vez de llorar, pues tiro la toalla. A mí, por ejemplo, el libro Hombre al agua, de Fabrizio Mejía Madrid, me hace sentir menos sola. Ahí va otra frase, esta de la página 97: “–Me citaré, sin citarme –le respondí–: la gente no cambia, sólo se agudiza.” Miro a mi alrededor y el caos cobra sentido por un segundo o dos.
Me preguntan qué libros me marcaron y diría que ninguno; ninguno dejó una marca como esas que se avientan al rojo vivo sobre el lomo de una vaca. Pero todos, recuerdo que todos, dejaron algo. Algo que se ha ido acumulando como sedimento y me ha hecho lo que soy. Capas de placer, epifanías, goce, conocimiento, golpes como un punch a la quijada que me sacudieron lo suficiente para ver que lo obvio no lo es tanto y que el sentido común es una patraña construida a base de repetición.
Algunos: Las Aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain, que fue mi mejor introducción a la viveza criolla; A un Dios desconocido, de John Steinbeck, que me ayudó a entender que hay algo más grande que nosotros, o Just so stories de rudyard Kipling; que me hizo descubrir que existe más de una explicación para la razón de ser de las cosas.
¿Libros que me hicieron mirar al mundo de otra manera que no fuera bajo una pátina de gris? Todos los que escribió Bryce Echenique hasta la década de los noventa. Descubrir a Martín Romaña fue descubrir a un amigo al que nunca más iría a perder. Si lo necesitaba, ahí estaba: en el tercer estante del mueble rojo, a la izquierda. O el libro El Cuarto Sangrante, de Angela Carter, que nunca se ha vuelto a mover de mi velador de noche. Saber que algo siempre va a estar, da cierta tranquilidad. Aliviana el peso que todos cargamos encima.
Que quiero, por un rato, vivir sobre el aire, que reclamo mi dosis de poesía semanal para soportar el tráfico y la cola en la fila de la luz, saco un libro de Watanabe y la atmósfera adquiere una consistencia distinta. Más diáfana, y, a la vez, más aguda. Luego, luego sonrío y aguanto con parsimonia los claxons en la esquina.
Después están esos otros libros que te chupan por completo, que te hacen cambiar de época, país, sexo y te obligan a comerte las uñas mientras los lees, como Crimen y Castigo de Dostoievsky. Con lo corta que es la vida y lo caro que están los pasajes de avión, agradezco a los libros todas las vidas que me permiten vivir. Como en Orlando de Virginia Wolf, he podido ser un niño, adolescente, anciano, ser un hombre, un ayudante de la corte, un prisionero de guerra, un indigente, un monstruo.
A diferencia del cine, donde veo una única versión de una historia, con un libro puedo construir varias imágenes distintas dependiendo de mi ánimo al leerlo. O puedo descubrir nuevos libros en el mismo si lo leo a los 15 o a los 28 o a los 37 y seguramente será otro si lo releo a los 52.
Acabo de descubrir a Pedro Maizal y no paré hasta leer todo lo que había escrito y lo mismo con Barry Gifford y Grace Paley y antes con Maupassant, Edgar Allan Poe, Kafka o Quiroga. Y luego están los lazos que una forma gracias a los libros: los mejores momentos de mi infancia involucran libros y a mi padre leyéndomelos o alguien recomendándome un libro y convirtiéndose en mi amigo de por vida. Si sólo fuera porque los libros vuelven al mundo más amable, ya estuvo. O, ¿me van a decir que no?

Información sobre Gabriela Alemán en Internet:

En este link se puede encontrar un artículo escrito por Gabriela Alemán sobre su intento de publicar Poso Wells como una serie de crónicas en los periódicos nacionales. Chéquenlo:
http://www.piedepagina.com/numero12/html/gabriela_aleman.html



Más información sobre la escritora en:
http://www.all-artecuador.com/articulos.php?idArticulo=210
http://www.tribunalatina.com/es/viewer.php?IDN=4073
http://www.hayfestival.com/bogota/es-autores.aspx
http://www.piedepagina.com/numero12/html/gabriela_aleman.html
http://www.encuentroliteratura.org/alemang.html
http://www.yoescribo.com/publica/comunidad/obra.aspx?cod=27751
http://fiestaporellibroquito.blogspot.com/.../noveno-dia-literatura-y-musica.html
http://www.mecuadorperu.org.pe/La_Cultura_Ecuatoriana.htm
http://www.piedepagina.com/numero12/html/gabriela_aleman.html

Se pueden encontrar artículos y colaboraciones suyas para la revista LiberArte de la Universidad San Francisco de Quito en el siguiente link

www.usfq.edu.ec/liberarte/04/colaboradores.html

También se pueden encontrar colaboraciones suyas sobre cine en la revista mensual del Cine Ocho y Medio


Kenny Oñate.

¿Qué es NienPintura?


Un grupo literario, casi nuevo, del Ecuador.